Hay diferentes tipos de guerra y diversos campos de batalla. Regresar. Volver. 10 años depués...
enero 13, 2010
enero 11, 2010
Cuerpo exilio
Después de un cáncer de mama
Callas magnolias frente al eclipse que perdura.
Intuyes lejano el amanecer:
los olivos huérfanos de albor aúllan
junto a la vid seca.
Duermen los espejos en barbecho.
Es la sombra del mutilado la que se estremece.
En esas noches
desvistiendo penumbras,
cuerpo exilio,
cobijo amado,
aún queda sitio para un tango.
Sosteniendo la mirada
cuanto más arrecian los pasos.
enero 09, 2010
Las velocidades modernas
Hace veintisiete horas
que no cenamos frente a la fotografía de Doisneau.
Veintiséis
que no brindamos por l´amour aveugle.
Veinticinco
que no perfumas el rincón más triste
de la ciudad.
Veinticuatro
que nos gusta la misma canción.
Veintitrés
que no te corres.
Veintidós
que no nos corremos.
Veintiuna
que no se corren
los párpados.
Catorce
que no silban las llaves.
Doce
que se han borrado los politonos móviles
o yo soy Beethoven.
Nueve
sin novedades frente a tu red social.
Siete
sin palabras que degustar
en la bandeja de entrada.
Cinco
y no tiene mensajes nuevos
en su buzón de voz.
Cuatro
sin actualizar tu blog.
Dos
y la letanía del astronauta en el vacío.
Una, cero...
Panel de control:
eliminando historial.
enero 08, 2010
Palabras para conjurar un día 13
No voy a esperar más para desvirgar poéticamente el año y, en cuanto mi querida Laura Nuño me ha propuesto asistir a este evento, ni me lo he pensado. Porque tengo ganas de verte desgranando versos mientras tiemblan las calles aledañas, porque quiero conjurar, porque es 13 y los diablos son azules. El elenco es variado como podéis apreciar, incluídos los ya conocidos (Óscar Aguado y Paco Sevilla) y aquellos (y ellas) que será interesante conocer. Alli nos vemos para abrir en canal este 2010.
enero 07, 2010
enero 06, 2010
De nuevo un año
Llevo mucho tiempo repitiendo la misma estupidez (ya lo decía Albert Camus "la estupidez insiste siempre, sobre todo en los más estúpidos"): Este va a ser EL AÑO. Lo cierto es que no sé qué diferencia hay entre un año con mayúsculas y otro con minúsculas y pido disculpas a mis allegados por torturarles con esta sandez de forma reiterada. No lo haré más. Irte de tu lugar habitual y compartir tu tiempo con personas que ya no son habituales (pero para quienes guardas cierto afecto antiguo) te hace recobrar la perspectiva del absurdo que nos invade.
De nuevo esperamos regalos de un gordo que vistió de rojo la Coca-Cola, o de tres señores que ni eran reyes, ni magos, ni está claro que fueran tres. De nuevo nos da por llenar de luces y bolas esas cosas con forma de árbol, o lo que sea, como si algo fuera bonito por estar atestado de luces y bolas (prueben con ustedes mismos, verán qué entrañable). De nuevo hablan del nacimiento de un Señor que es bien sabido que debió venir al mundo entre agosto y septiembre (y se fue de él joven, no me extraña). De nuevo nos atiborramos a uvas y copas de cava con lentejas, anillos de oro, o lo que pinte que pueda terminar con nosotros en una sala de urgencias con principios de asfixia. De nuevo nos añadimos unos kilos que deberemos liposupcionarnos en Mayo. De nuevo seguimos sin aguantar la sordera de tu padre, la diarrea mental de tu cuñada, las caras de lubina que nos da el tiempo para hacer al horno en treinta minutos, la agonía de tener suegros o la que tratan de infundirte por no tenerlos. De nuevo el pozo que algunos se siguen cavando. De nuevo el Yo imperante por encima de todas las cosas. De nuevo que la vida te sonría, pero algo menos que a mí, no jodamos. De nuevo MÁS DE LO MISMO. Rebajas para todos y vuelta a empezar.
NO NOS ENGAÑEMOS: este va a ser un año de mierda, aderazado con algún buen momento que otro para ir tirando, o sin ellos, para ir seleccionando la forma de suicidio menos inconveniente. ¡Disuélvanse! No hay nada que ver. Sigamos dando nuestros minúsculos pasitos hacia otro minúsculo nuevo año, cargado de las mismas novedades de siempre. Y, sobre todo, SALUD (que no está la Seguridad Social para gastos extraordinarios).
diciembre 22, 2009
diciembre 08, 2009
diciembre 07, 2009
VivaVoz V: Marian Ramentol
Todavía tengo voz de Gonso y no sé hablar catalán. El peor momento para escuchar un pedazo de MARIAN RAMENTOL: El Tatuatge De La Nit, Al Clatell. Disculpas, pero tenía que hacerlo.
diciembre 05, 2009
diciembre 02, 2009
Salvador Novo
Poeta, ensayista, dramaturgo e historiador mexicano. 1904-1974
EL AMIGO IDO
Me escribe Napoleón:
"El Colegio es muy grande,
nos levantamos muy temprano,
hablamos únicamente en inglés,
te mando un retrato del edificio..."
Ya no robaremos juntos dulces
de las alacenas, ni escaparemos
hacia el río para ahogarnos a medias
y pescar sandías sangrientas.
Ya voy a presentar sexto año;
después, según las probabilidades,
aprenderé todo lo que se deba,
seré médico,
tendré ambiciones, barba, pantalón largo...
Pero si tengo un hijo
haré que nadie nunca le enseñe nada.
Quiero que sea tan perezoso y feliz
como a mí no me dejaron mis padres
ni a mis padres mis abuelos
ni a mis abuelos Dios.
LA POESÍA
Para escribir poemas,
para ser un poeta de vida apasionada y romántica
cuyos libros están en las manos de todos
y de quien hacen libros y publican retratos los periódicos,
es necesario decir las cosas que leo,
esas del corazón, de la mujer y del paisaje,
del amor fracasado y de la vida dolorosa,
en versos perfectamente medidos,
sin asonancias en el mismo verso,
con metáforas nuevas y brillantes.
La música del verso embriaga
y si uno sabe referir rotundamente su inspiración
arrancará las lágrimas del auditorio,
le comunicará sus emociones recónditas
y será coronado en certámenes y concursos.
Yo puedo hacer versos perfectos,
medirlos y evitar sus asonancias,
poemas que conmuevan a quien los lea
y que les hagan exclamar: "¡Que niño tan inteligente!"
Yo les diré entonces
que los he escrito desde que tenía once años:
No he de decirles nunca
que no he hecho sino darles la clase que he aprendido
de todos los poetas.
Tendré una habilidad de histrión
para hacerles creer que me conmueve lo que a ellos.
Pero en mi lecho, solo, dulcemente,
sin recuerdos, sin voz,
siento que la poesía no ha salido de mí.
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