febrero 17, 2011

Batiscafo literario

AQUÍ han tenido la condescencia de anunciar ENREVE(R)SADOS...
Placer y gratitud...
Queda un día menos
y aprovecho para subir el cartel completo
(se nos había escondido una, la más tímida)


febrero 16, 2011

24F: Enreve(r)sados

Quedan 8 días para enreve(r)sarnos... plácidamente.
Cartel diseñado por el gran creador: JoséNaveiras


enero 18, 2011

Perded toda esperanza

Caer al suelo
no es tan duro
como rebotar y caer al suelo.

O como lanzarse desde un quinto piso,
rebotar
y caer al suelo.

O como dejar una nota sobre la luna hecha pedazos,
lanzarse desde un quinto piso,
rebotar
y caer al suelo.

O como escribir
Jamás entenderán las flores
por qué te resulta bello
deshojar sus pétalos,
dejar la nota sobre una luna hecha pedazos,
lanzarse desde un quinto piso,
rebotar
y caer al suelo.

Por lo demás, sí.
Para todo es ya
demasiado tarde.

enero 16, 2011

Cosas de gatos

Saco a mis gatos
de mañana
por el jardín.

Les doy comida,
pescado sin espinas,
caricias,
baños de espuma,
calor meridional sin huracanes.

Pero ellos quieren asaltar la noche,
cazar roedores o insectos,
incendiar azoteas,
cruzar las calles envueltos en llamas
mientras silban las bombas
y consumen siete vidas.

Yo sólo quiero gatos de jardín...
Gatos sin astillas
gatos de espuma
gatos que no se comporten como gatos
y engorden imaginando notas
junto al violín desafinado.

enero 13, 2011

La mujer de la limpieza

Es extranjera menuda
como muchas que proceden
de esos lugares que abandonas en cuanto puedes.

Siempre pregunta
¿Como está hoy mi niño?

No imagino su vida allá,
la que decidió cambiar por fregonas de acá.

Siempre sonríe
aunque muchas veces sepa
que las cosas están realmente mal,
que a poco peor que se pongan,
se irá.

De vuelta a su vida de allá.
La que no quiero imaginar.

Hoy hemos hablado de las molestias
en mi pierna derecha,
como si de todos los gritos,
fuera ese el más desgarrador.

Sin apartar su mirada de ultramar
ha sonreído una vez más.

Claro mi niño,
todos tenemos nuestro pequeño dolorcito...

enero 12, 2011

noviembre 24, 2010

Primera experiencia con Roger Wolfe

Tenéis razón. Cuánto blog-abandono. Cuánto abandono de uno mismo. Cuánto de todo... Así que hoy, tras consultar su web, opté por pasarme por la Biblioteca Centro de Madrid decidido a llevarme en la bolsa donde cargo con el tapper-comida-infame-de- los-días-laborables, todas las obras de poesía disponibles de Roger Wolf, con el ánimo de salir un poco de esta ignorancia que se va adueñando de mí cada día. La estantería de POESIA, sobra decirlo, no suele estar nada concurrida. Así que no fue un buen presagio que un hombre, aparentemente joven, estuviera buscando algo, absolutamente inmóvil, justamente en la zona que abarcaba de la P a la Z. Mal asunto. Unos cuantos requiebros y conseguí agacharme para inspeccionar, con ese entusiasmo de saberse cerca de algo que buscas, la W... NADA. Nada que tuviera que ver con Wolf.

Siguiente paso: consultar con una de las bibliotecarias. No, no sabe muy bien cómo se escribe el nombre del autor, pero es muy amable. Me habla de todos sus libros...Todos disponibles... Me mira dubitativa. Tal vez lo que ocurre es que yo no sé muy bien cómo se escribe la W. Pero es muy amable con los analfabetos, se levanta y me acompaña segura de sí misma hacia la estantería de poesía. La sigo, como quien sigue a un coche fúnebre. Busca con mi entusiasmo anterior en las uves-dobles... PERO NADA. Lo único que hemos conseguido es ser dos los aturdidos en poco tiempo. Dándome una serie de explicaciones se dirige a NAVARRATIVA. Encuentra "El dedo índice de Dios", que no es exactamente lo que yo quería, pero es de Roger Wolfe. Como si fueran lo mismo un melón y una sandía. Seguidamente va a preguntarle a una compañera. Resulta ser la responsable de poesía de la Biblioteca, aparentemente encantada de que alguien le consulte algo. Tampoco sabe quién es el autor y todo le extraña mucho. Le comento lo poco que sé de él y lo raro que resulta que ninguno de sus tres libros "disponibles" de la biblioteca se encuentren en la misma. Su pregunta ante este dilema es: ¿Eres tú Roger Wolfe? Es que algunas veces es el propio autor quien pregunta para saber si están sus libros... Vaya, vaya...como somos. Pues no, no soy yo Roger Wolf, le explico, mientras abro la solapa de la portada del libro que llevo, enseñándole la foto de Wolf (aunque las comparaciones son odiosas, denotan evidencias). De nuevo me lleva a la estantería de poesía. Hacia la letra W. Si no soy Roger Wolf, tal vez además de anafabeto sea torpe, muy torpe, y no sepa buscar. Ante el malogrado tercer intento, y para su tranquilidad como responsable de poesía, le aporté la idea de que tal vez TODOS LOS LIBROS DE WOLFE, hubieran sido cambiados de lugar intencionadamente, con el ánimo de generar desánimo y confusión. Le gustó esta idea, que pasó a convertirse en una afirmación tajante. ESO HA SIDO.

Así que nada, voy a leer "El índice de Dios" de Roger Wolfe. No es lo que buscaba, pero por hoy, es lo que hay.


El mísmísimo Roger Wolfe, que no yo.

septiembre 23, 2010

Puente Poético: Viernes 24 de septiembre


Perdérselo puede causar graves daños de diverso tipo e intensidad...
(Cartel diseñado por el gran José Naveiras)

septiembre 13, 2010

septiembre 01, 2010

The Doors

Deja la puerta abierta.
                          Por si algún día vuelvo, dices.
Sin mirilla que sea lágrima.
Sin llave que sea melancolía.
Sin cerradura que sea derrota.

Deja la puerta abierta.
                         Por si regresas y estoy vivo
                         o muerto.
Sin aldaba que sea promesa.
Sin bisagra que sea lamento.
Sin dintel que sea tiempo.

Nunca...
                         Amor, sombra menguante.

Nunca,
                         y no lo ves,
hubo puerta.

LECTURA 1:
Texto completo
LECTURA 2:
Sólo cursivas, comenzando por el bloque derecho.

eNol.SanYago


agosto 26, 2010

Extractos de Agosto

Agosto es un mes de esos que termina alargándose en el tiempo, innecesariamente. Como pasa con las comidas copiosas que empezaste con muchas ganas. Finalizado un nuevo viaje, después de espacer más huellas por el mundo, toca regresar al trabajo: el profesional y el personal. No ayudan las alertas naranjas a terminar con la última esquina de ese poemario que, parece, está llegando a su fin. Y menos si la esquina lleva por título "Los Pétalos del Frío". Pura contradicción, la verdad... Pero en ello estoy. Pidiendo disculpas anticipadas por la osadía, aquí os dejo algunos pequeños trozos de esos pétalos. Beso. Abrazo.

September, i wish you were here...