Lejos de la playa

Hace mucho tiempo
que nadie usa estas tazas
y las cigüeñas
han decidido anidar en ellas.

La playa no estaba cerca.
No hay arena ni queda café,
sólo barro,
brasas candentes
de una hoguera encendida a medias.

Bajo el sombrero
soy un rescoldo de hombre
de paredes desconchadas,
sin techo.

Fisgonea una racha de viento:
Sólo pasarán los años.

Y es mejor dejarlo así,
no dar tiempo a la mentira
que nos haga amantes.

3 paseos:

víctor (gato estepario) 8 de marzo de 2010, 10:40  

Ahhhh, este si me ha gustado mucho, Enol.
Tiene unas imágenes acojonantes y sentimiento profundo. Creo que el punto más elevado del poema está en la tercera estrofa, me gusta.

Este invierno tan inclemente en cuanto a lo meteorológico y en lo social, se ve reanimado por estas brasas candentes, hoguera encendida a medias y rescoldo de hombre. Y por ese café, aunque ya no quede.

Voltios 8 de marzo de 2010, 12:07  

lo de anidar cigüeñas en las tazas hace tiempo no usadas, es una metafora, perdon por la expresion: cojonuda, enol. abrazos.

Bismark Estrada 15 de marzo de 2010, 4:10  

Muy buen poema.

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