Las velocidades modernas



Hace veintisiete horas
que no cenamos frente a la fotografía de Doisneau.
Veintiséis
que no brindamos por l´amour aveugle.
Veinticinco
que no perfumas el rincón más triste
de la ciudad.
Veinticuatro
que nos gusta la misma canción.
Veintitrés
que no te corres.
Veintidós
que no nos corremos.
Veintiuna
que no se corren
los párpados.
Catorce
que no silban las llaves.
Doce
que se han borrado los politonos móviles
o yo soy Beethoven.
Nueve
sin novedades frente a tu red social.
Siete
sin palabras que degustar
en la bandeja de entrada.
Cinco
y no tiene mensajes nuevos
en su buzón de voz.
Cuatro
sin actualizar tu blog.
Dos
y la letanía del astronauta en el vacío.
Una, cero...
Panel de control:
eliminando historial.

6 paseos:

Voltios 9 de enero de 2010, 19:08  

bueno e inteligente, que más se le puede pedir?

Mayte Sánchez Sempere 11 de enero de 2010, 11:06  

Mola :)

Beso y hasta pronto.

Marian Raméntol Serratosa 11 de enero de 2010, 11:52  

Coincido con Voltios!

Abrazos
Marian

Enol Sanyago 11 de enero de 2010, 12:33  

Se os quiere y aprecia...ya lo sabéis.

Besos y abrazos con mantas.

Bismark Estrada 12 de enero de 2010, 3:11  

Muy buen poema

Un gusto leerte siempre

Enol Sanyago 14 de enero de 2010, 16:29  

Estoy cada día un poco más lejos de lo bueno, Bismark. Se aprecian tus palabras igualmente.

Abrazo cordial hasta México y gusto de verle por aquí!

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