De nuevo un año

Llevo mucho tiempo repitiendo la misma estupidez (ya lo decía Albert Camus "la estupidez insiste siempre, sobre todo en los más estúpidos"): Este va a ser EL AÑO. Lo cierto es que no sé qué diferencia hay entre un año con mayúsculas y otro con minúsculas y pido disculpas a mis allegados por torturarles con esta sandez de forma reiterada. No lo haré más. Irte de tu lugar habitual y compartir tu tiempo con personas que ya no son habituales (pero para quienes guardas cierto afecto antiguo) te hace recobrar la perspectiva del absurdo que nos invade.

De nuevo esperamos regalos de un gordo que vistió de rojo la Coca-Cola, o de tres señores que ni eran reyes, ni magos, ni está claro que fueran tres. De nuevo nos da por llenar de luces y bolas esas cosas con forma de árbol, o lo que sea, como si algo fuera bonito por estar atestado de luces y bolas (prueben con ustedes mismos, verán qué entrañable). De nuevo hablan del nacimiento de un Señor que es bien sabido que debió venir al mundo entre agosto y septiembre (y se fue de él joven, no me extraña). De nuevo nos atiborramos a uvas y copas de cava con lentejas, anillos de oro, o lo que pinte que pueda terminar con nosotros en una sala de urgencias con principios de asfixia. De nuevo nos añadimos unos kilos que deberemos liposupcionarnos en Mayo. De nuevo seguimos sin aguantar la sordera de tu padre, la diarrea mental de tu cuñada, las caras de lubina que nos da el tiempo para hacer al horno en treinta minutos, la agonía de tener suegros o la que tratan de infundirte por no tenerlos. De nuevo el pozo que algunos se siguen cavando. De nuevo el Yo imperante por encima de todas las cosas. De nuevo que la vida te sonría, pero algo menos que a mí, no jodamos. De nuevo MÁS DE LO MISMO. Rebajas para todos y vuelta a empezar.

NO NOS ENGAÑEMOS: este va a ser un año de mierda, aderazado con algún buen momento que otro para ir tirando, o sin ellos, para ir seleccionando la forma de suicidio menos inconveniente. ¡Disuélvanse! No hay nada que ver. Sigamos dando nuestros minúsculos pasitos hacia otro minúsculo nuevo año, cargado de las mismas novedades de siempre. Y, sobre todo, SALUD (que no está la Seguridad Social para gastos extraordinarios).

7 paseos:

soy el que soy 6 de enero de 2010, 18:47  

hay que echarle optimismo, es muy duro seguir si damos ya por hecho que va ser otro año de mierda

(dios bendiga a los que no tenemos suegra)

Abril 6 de enero de 2010, 20:31  

Un abrazo, Enol :)

Angel 6 de enero de 2010, 22:21  

feliz año y feliz día que ya concluye enol, voltios, angel rodriguez.

Jose Zúñiga 6 de enero de 2010, 22:45  

Como todo, como todos, sí.

Mayte Sánchez Sempere 6 de enero de 2010, 23:53  

¿Mañana curramos o qué? :D

Marian Raméntol Serratosa 7 de enero de 2010, 17:43  

El último párrafo de este reflexiómetro es todo un poema, Enol, uno de esos poemas negros que tanto me gustan a mi, jejejeje.

Un abrazote
Marian

Enol Sanyago 7 de enero de 2010, 20:37  

Gracias de nuevo a tod@s por estar ahí. Que dios (o quien sea) bendiga a SANTIAGO por no tener suegra, que nos queden muchos ABRILES por vivir, otro abrazo, que llegue esa felicidad cargada de VOLTIOS, que todos seamos ZÚÑIGA por un día al menos (y sepamos lo que es estar jubilado, qué suerte maestro!), que sí, que hoy he empezado a currar MAYTE, y esto no puede atraer bonitos pensamientos, que lleguemos a ser poesía negra, la buena, por la que morimos con LADY MARIAN. Abrazos estrechos.

AUTOR

Mi foto
Engendro soñador mutable, de efectos secundarios impredecibles.